jueves, 18 de marzo de 2010

capitulo 12



Jordi está sentado en la mesa del desayuno. Emilio le sirve el desayuno. No hablan. Hay tensión entre ellos. Jordi come rápido. Se bebe el café a toda prisa. No le gusta la tensión que se está respirando en ese departamento y quiere evitar una discusión. Se va rápido.
--tengo mucho trabajo... No vendré a comer... No me esperes hasta la noche...
A Jordi no le gusta estar enojado con Emilio pero siente que es Emilio el que le debe pedir perdón por haberlo hecho enojar. No lo hace y a Jordi le da rabia. Le molesta el que parece que a Emilio le dé igual que Jordi se vaya enojado. Jordi se va dando un portazo.
--¡ya vendrás a mí de rodillas suplicándote que te haga el amor¡
Jordi está demasiado seguro que Emilio es persona de un sólo amor y que él es y será su hombre para siempre. Emilio se siente liberado de que su pareja se haya enfadado con él y no haya insistido en acompañarlo al centro multimedia. Hace la faena de la casa rápido. Va de compras y se hace un tiempo para pasar en la mañana pero no ve a su amado. No se desesperada.
--¡en la tarde...¡¡ ¡¡tengo que verlo... tengo que verlo...¡
Emilio siente que su corazón se le va a salir del pecho está muy entusiasmado con la idea de compartir otro rato con el chico que le fascina y no un segundo en la calle. Un buen rato.
--¡¡si hasta me podría tocar al lado...¡
Emilio salta de una pata. Ni come. Sólo espera ese momento. Va a primera hora de la tarde. No quiere perder la ocasión de verle.
--si él va, yo lo veré...
Emilio casi no se puede ni concentrar. Está más pendiente de la puerta que de la pantalla de su computadora. Cuando se da cuenta Enrique ha entrado. Va con María. Emilio sólo lo mira a él.
--¡¡lo sabía... lo sabía...¡
Mientras el pasa la tarjeta que le indicará dónde le toca Emilio se levanta para estar justo detrás de él. Tiene una visión fantástica del culo de Enrique . Emilio lo mira lascivamente.
--¡¡eso es un Culo...¡ ¡¡El culo...¡ ¡¡como me gusta...¡
El deseo de Emilio es tan fuerte que tiene miedo que se le note. Enrique se gira de imprevisto. Nota algo raro en ese chico. No le gusta como lo está mirando. Pero lo olvida en seguida. No lo ve muy bien desde su sitio. Enrique está lejos de su lado lo que le fastidia un poco pero igual no deja de observarlo. Emilio desea a ese chico pero no sabe como dar el primer paso, como hacer que Enrique lo conoce. Enrique ya lo conoce. No dice nada por vergüenza pero no le gusta la manera en la que lo mira.
--¿¿qué le pasa a este? ¿¿es que me quiere llevar a la cara? --dice para sí incómodo.
Enrique se levanta al rato. Va hacia el lavabo. Mira hacia atrás.
--si se mueve yo me quedo... --va diciendo.
Teme que Emilio lo siga pero está orinándose y también le quiera dar un voto de confianza.
--No veas fantasmas dónde no lo hay.
Emilio está ardiendo.
--¡¡está oportunidad yo no me la pierdo...¡
Piensa en lo mucho que disfruta en su adolescencia haciendo pis al lado de chicos guapos y mirando todo lo que puedo.
--¿¿será?
Va detrás de él babeando. No le gusta ir al urinario, no es femenino. En los últimos años entrar en un lavabo de hombres es una tortura para ella pero en esta ocasión pero ser una delicia.
--ojala él quiera compartir su tesoro conmigo...
Confía en que Enrique no sea tímido:
--¡¡ojala me deje ver su tesoro...¡
Compartir un momento así de intimidad con Enrique , los dos solos en un espacio reducido le encanta.
--espero que no se encierre...
Le gusta mucho el cuerpo de Enrique . Desea verlo desnudo. Estar cerca de él.
--¿conoceré a su enanito?
La distancia que separa la sala del lavabo se le hace muy larga. Está a 100.
--ojala tenga suerte...
Aunque hay demasiados chicos que evitan los urinarios:
--sobretodo los guapos... ¿y si Enrique es de ellos? Tenerlo así sería algo demasiado bello.
Emilio no puede creer su suerte. Enrique está haciendo pis en los urinarios. Emilio está muy cachondo... Verlo allá... Culito apretado, con su herramienta sexual en las manos. Emilio jadea.
--¡¡me muero...me muero...¡ --dice para sí.
Se siente en el paraíso. Enrique se pone nervioso.
--mierda... lo sabía --dice Enrique para sí.
Emilio se pone al lado de Enrique Sólo hay dos urinarios. Están los dos pegados. Casi se tocan. A Emilio no le gusta esa postura tan masculina para él pero sólo piensa en que tiene al chico de sus sueños a tocar de su mano. Enrique está nervioso. Se calma así mismo:
--no seas egocéntrico... No quiere decir nada... --piensa.
Enrique trata de convencerse que Emilio no lo está siguiendo. Emilio está muy excitada. Le gusta estar al lado de Enrique y ya sólo eso es muy importante. Conocer a Enriquito hubiera sido muy bueno pero tampoco es lo más importante. Goza de ese momento de intimidad casi como si hicieran el amor. Disfruta mucho de ese momento que no de sus últimos encuentros sexuales con Jordi. Enrique está muy pegado y es imposible verse nada. Aunque a Emilio le pone muy cachonda los movimientos que hace Enrique con la mano para sacudirse la última gota. Enrique se va sin tirar la cadena. Emilio se acerca.
--Su aroma... su esencia... está aquí...
Está muy excitado. Le encanta estar en el lugar en donde ha estado el miembro de Enrique .
--ojalá hubiera tenido una máquina de hacer fotos acá...
Se queda un buen rato memorando ese momento, además no puedo volver a la sala de lo sofocada que está.
--así no puedo salir...
Se moja la cara muchas veces pero la escena que acaba de ver la tiene muy encendida. Cuando Emilio vuelve a la sala Enrique lo mira fijamente. Es una mirada brusca. Quiere que Emilio se dé cuenta que está enojado con él, que sabe que lo ha seguido al lavabo y que le quería ver sus partes más privadas y que sólo unas privilegiadas pueden ver. A Emilio le da pena la manera tan fea en la que lo mira ese guapo que se ha convertido en su mundo. Pero mirando el punto positivo de las cosas le gusta que Enrique se haya dado cuenta de su presencia.
--sabrá que esta mujer que hay aquí se ha enamorado de él? --piensa Emilio.
Emilio no lo duda ya:
--lo amo... lo amo...
Está muy excitada. A Enrique no le gusta sentir el deseo de Emilio y besa a su novia en los labios para marcar la diferencia, para que Emilio no se dé cuenta que no es cómo él. Emilio está excitado por el momento que ha vivido aunque le atormenta los celos y le duele pensar que Enrique nunca será para él.

Está muy ansiosa al llegar a su casa. Se viste con sus mejores galas de mujer. Se mira al espejo del armario. De cuerpo entero. Le gusta lo que ve.
--si yo fuera esta mujer... --dice Emilio frustrada.
Se mira al detalle:
--Nadie imaginaría que no soy una mujer completa... ¿le gustaría a él así?
Se le vuelve a pasar por la cabeza la idea de probar.
--pero si él quisiera hacer el amor conmigo sería muy duro tener que controlarme...
Está muy excitada. Su cuerpo vibra. Le reclama el cuerpo de Enrique .
--No puedo dar un paso en falso...
Aunque está segura que ama a Enrique tiene miedo de dar el paso definitivo:
--dejar todo por tan poco...
En la mesita de noche hay una foto de Jordi. La mira con indiferencia pero tiene miedo de quedarse sola. En los últimos años Jordi ha sido su única compañía y tiene miedo a no saber vivir sin él. Se mira al espejo.
--porque Jordi no me quiere así...?
Se lamenta de no tener cuerpo de mujer. Un cuerpo deseable que ofrecer a Enrique .
--si yo fuera mujer podría tratar de conquistar a Enrique ... No sé... no dejar a Jordi hasta estar segura...
En ese momento oye la puerta.
--Mi amor... Ya llegué..
Jordi llega deseado de que Emilio lo abrace y le pida perdón. Y Emilio vestido de mujer piensa si debe esconderse o definirse de una vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario