jueves, 18 de marzo de 2010

capitulo 14






Emilio no le saca los ojos de encima a Enrique . Está deseando el momento en el que como el día anterior Enrique vaya al lavabo.
--Daría mi vida por una noche de amor con él... Una sola... --dice mientras no deja de mirarlo.
A Enrique le incomodan las intensas miradas de Emilio aunque procura centrarse en la pantalla de su computadora. A Emilio le gusta todos los gestos que hace Enrique mirando la pantalla con la mano en la boca como si estuviera atento a lo que hace. Le queman las miradas de Emilio así que se va en seguida. Para decepción de Emilio no sólo no ve a Enrique en el lavabo sino que a penas ha podido gozar de unos minutos con él. Llega a su casa frustrado. Jordi lo está esperando.
--¿tú aquí?
Lo que Emilio más quiere es estar solo. Jordi se le muestra cariñoso:
--es mi casa ¿no? Yo creo que podemos hablar...
Emilio está excitado pensando en Enrique . Necesita estar con Enrique y no hablar con Jordi. Además Jordi está muy enamorado de él y es muy atractivo. Emilio calma su despecho y se lanza en sus brazos. Hace el amor con él pensando en Enrique . Jordi saborea el cuerpo de Emilio:
--te amo, mi amor... Me encanta tu piel, tu cuerpo... todo tú...
Emilio cierra los ojos y sólo piensa en Enrique , en que es él quien le está diciendo esas cosas. Después del sexo Jordi está feliz seguro que todo volverá a ser como antes. Tiene a Emilio entre sus brazos. Lo acaricia con mucho amor.
--yo sabía que todas estás tonterías que tienes en la cabeza no pueden ser más fuerte que el amor que sientes por mí. A mi lado nada más te tiene que importar...
Emilio no tiene ganas de escuchar a Jordi. Está muy frustrado. Se hace la dormida para que Jordi se calle y deje de atormentarlo con sus cosas. Emilio tarda en dormirse en brazos de ese hombre y cuando lo logra todo cambia para ella. Se traslada a un mundo en el que quisiera estar. Ve a Enrique , camina por las calles en boxers. Desesperado. Se lleva las manos a la cabeza. Necesita que alguien lo ayude pero nadie le hace caso. De repente los ojos de Enrique se posan con los de Emilio que va vestido de mujer. Los dos se miran y su mirada queda grabada en la del otro.
--ayúdame...
Emilio lo mira con deseo.
--claro... lo que necesitas...
--Es que mi novia me ha echado de casa y ni siquiera me ha dejado agarrar mi ropa...
Los dos se miran con deseo.
--¿y porqué ha hecho eso?
Enrique la mira con una sonrisa que es una mezcla de timidez y seducción.
--Es que me encontró en la cama con otra mujer... Es que yo veo una mujer hermosa y me perdió... Me encantan las mujeres... todas las mujeres hermosas como tú...
Enrique la devora con los ojos y ella siente muy rico.
--¿quieres pasar a mi casa?
Enrique se muestra agradecido. Lo tiene tan cerca que arde en deseo.
--No sé como pagarte el favor que me haces...
--yo sí lo sé... --dice ella coqueta.
Los dos se miran pícaros y se besan apasionadamente. Es un beso de fuego, los dos se unen en un solo cuerpo mientras que ella le va bajando el boxers para descubrir ese cuerpo que tanto desea. Cuando ya lo está logrando... Todo negro.
--¡¡Enrique ... Enrique ...¡ --va gritando buscando al chico con desesperación.
Se despierta gritando su nombre en una mezcla de deseo y frustración.

Jordi se ha despertado por los gritos de Emilio que está muy sofocado.
--¿¿qué pasa? ¡¿¿quien es Enrique ??
Emilio se levanta envuelta en una sábana.
--déjame en paz... --protesta Emilio que quiera estar sola pensando en su sueño.
--Mira chico... A mí me tienes que explicar lo que te está pasando...
Emilio tiene el sabor de los besos de Enrique en sus labios.
--es un sueño premonitorio...
Está seguro que ese sueño le está señalando el camino a seguir. Está segura que Enrique será para ella pero sólo tiene que operarse para que su sueño se haga realidad. Jordi lo abraza por la espalda. Lo besa en el cuello pero después de sentir las caricias y los besos de Enrique aunque fuese en sueños tiene más claro que nunca que Jordi se acabó. Se aparta de él como si le diera asco.
--¡¡déjame¡
Jordi está desesperado porque aunque no lo acepta como es no quiere perder a Emilio:
--¿se puede saber lo que te pasa ahora?
--Me pasa lo de siempre... Que tú no me aceptas como soy...
Jordi no lo deja seguir:
--¡¡ya me tienes harto con la misma canción...¡
--es que tú nunca quisiste entender que en mi alma soy una mujer --le dice Emilio con tristeza.
Jordi no la quiere escuchar. Tampoco quiere discutir con ella. Empieza a agarrar su ropa y a meterla en una bolsa. Emilio no le dice nada. Le gusta que le ponga las cosas más fáciles. Jordi espera que Emilio lo retenga pero no lo hace. Muy molesto Jordi dice:
--¡¡te daré unos días para pensar...¡ ¡¡cuando te des cuenta que no puedes vivir sin mí hablamos...¡
Jordi se aleja de la casa dejando a Emilio satisfecho. Emilio tiene claro que no piensa volver a dejar entrar a Jordi a esa casa.

Jordi, aunque no le apetece, vuelve a la casa okupa. Piensa que Emilio lo sentiría como un castigo de saber que se va con otro hombre. En la puerta se encuentra con Enrique . Lo recibe calurosamente.
--¿entonces sí te quedas?
--mientras se me solucionan unos problemas...
Enrique lo abraza:
--pues bienvenido de nuevo... Carlos está en el cuarto... Ya sabes el camino...
Jordi sonríe a Enrique . Se siente un poco incómodo en ese lugar pero almenos le reconforta que los chicos como Enrique sean amable y lo reciban con cariño.

Emilio se pasa el día pensando en Enrique . A primera hora de la tarde está ya en el centro multimedia esperando a Enrique . Piensa en su sueño.
--¡¡hoy es mi dia... se me tiene que dar...¡
No deja de recordar el cuerpo semidesnudo de Enrique de su sueño.
--¡¡es un Díos... es un Díos...¡
Descubrir su perfecto cuerpo desnudo. Verlo con su herramienta sexual al descubierto sería un buen consuelo.
--Tengo que volver a encontrarlo en el lavabo y la próxima vez tengo que tener algo más de suerte...
Y de pronto como aparecido de la nada Enrique entra como un rayo y va directo al lavabo. Emilio no puede creer su suerte.
--¡¡es mi día...¡ ¡¡es mi día...¡
Va detrás de él deseando que Enrique sea generoso con él y quiera compartir con él un poco de su belleza oculta. Almenos espera que Enrique no ponga su tesoro a recaudo y se encierre en el wáter y no la deje disfrutar de su presencia mientras hace pis. Nada más acercarse al pasillo ya se oye el fuerte chorro de la descarga. Enrique está bien lleno y tenía bastante ganas. Lo que menos ha pensando es en encerrarse en el baño. A Emilio le pone muy cachonda escuchar como Enrique hace pis tan fuertemente. Desearía verlo pero estando ella en frente. Enrique se arrepiente de no haberse encerrado al ver entrar a Emilio. No esperaba que estuviera tan obsesionado con él. Pensaba que al entrar tan rápido le sería imposible haberlo visto. Está aún más pegado que la otra vez y en esta ocasión ni ve su mano mientras se la sacude. Aunque sí Emilio ve como se le mueve un poco el brazo en esos momentos algo que la pone a 100. Luego Enrique se lava largamente las manos. Emilio aunque no ha hecho pis Emilio también se lava las manos. Tiene a Enrique tan cerca. Lo podría tocar. Enrique aprovecha ese momento para aclarar algo:
--¿¿qué es lo que estás buscando?
El tono es algo brusco pero a Emilio le parece un sueño. Es lo que tanto había deseado. Su primer toma de contacto con el chico del que no ha dejado de pensar desde que lo conoció de casualidad.

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