jueves, 18 de marzo de 2010

capitulo 19






Mercedes y Enrique van hacia el cuarto. Están los dos juntos. Los dos solos. Es el momento que la mujer siempre esperó porqué su relación no sea sólo de sexo. Tiene pocos minutos y quiere que Enrique la conozca, que la conozca más allá de su cuerpo. Aunque tampoco sabe bien como empezar porque no le puede decir toda la verdad así que tampoco sabe qué decirle. Se quedan un buen rato en silencio. A solas en el cuarto, Enrique se desabrocha la camisa y ella se lo come con los ojos. No se puede resistir y le acaricia el pecho desnudo pero Enrique le aparta la mano enseguida. La mira regañón:
--No seas mala... ¿en qué quedamos?
--pero estamos solos... --se defiende ella.
--No, puede llegar alguien...
Mercedes se muestra provocativa, trata de desnudarse pero él la agarra de las manos:
--¿¿qué es lo que quieres?¿¿qué nos descubran?
Por primera vez Mercedes puede ver a Enrique serio.
--¿es que eso tiene algo de malo?
--Sí, sí lo tiene... Creí que yo te gustaba y que querías divertirte conmigo no cargarme la vida...
Enrique se tapa con la almohada. A ella le duele verlo triste:
--pero no te enojes... Yo lo único que quiero es estar contigo... Acepto cualquier cosa que tú me digas...
Mercedes se muestra apasionada pero se controla. A Enrique le emociona que esa mujer tan llamativa acepte cualquier cosa de él. Enrique se levanta. Sin camisa. La mira dulce:
--sabes que tengo novia... No te lo oculté jamás... Tú y yo nos la pasamos bien por el tiempo que quieres...
--Toda la vida... --responde ella enamorada.
Enrique sonríe:
--en unos años estaré gordo y calvo y no creo que te guste...
Mercedes se tiene que morder la lengua para no asustarlo, para que él no sepa que quiera algo más que sexo.
--Es que me tienes loca... Eres el hombre más guapo que he visto en mi vida...
--Eso no te lo cree... soy un tipo normal, apuesto a que has estado con miles mejor que yo...
A Mercedes le duele un poco que él la cree una cualquiera:
--no soy una ramera...
Enrique le sonríe:
--yo no he dicho eso... Eres una chica que te gusta divertirte...
--¿y si te dijera que nunca sentí por un hombre lo que siento por ti?
--No te creía...
--Pues es verdad...
--¿y que se supone que has estado haciendo?
--Vive por años con un chico... Fue mi primer amor, sólo había estado con él...
Enrique la mira boquiabierto:
--en serio? Nunca pensé que fueras una chica que cree en el amor y la pareja... ¿y qué pasó?¿te dolió tanto la ruptura que ahora sólo buscas divertirte? ¿me tomaste como experimento?
Aunque no le gusta que lo crea tan frívola sabe que Enrique no puede entender el amor que le tiene:
--más o menos...
Enrique le guiña el ojo:
--así me gusta, que experimenten conmigo --dice seductor-- puedes hacer conmigo lo que quieras...
Mercedes suspira excitada y se le va a acercar pero él pone las manos delante para que no se le acerque:
--pero en la noche, cuando todos duermen... en el lavabo...
--pero es que se me hace muy largo el día esperando...
Él sonríe excitado. Le gusta la ansiedad de ella.
--ni modo... No hay de otra...
--Deberíamos buscar un sitio para estar tranquilo, para vernos cuando queramos...
Enrique la mira sorprendido:
--¿y como se supone que lo voy a pagar? Porqué tú ni trabajas...
Mercedes no le puede decir que a ella le queda algo dinero porque sino no se entendería que viviera en esa casa.
--yo lo decía por decir... por tener más intimidad... Un lugar en donde no nos pudieran descubrir.
--no hace falta... me gusta el peligro...
Víctor los interrumpe. No confía en su amigo. No le gusta la manera en la que lo mira Mercedes. La mujer se enoja mucho aunque se lo traga. No le gusta nada que Víctor haya roto ese momento en el que tenía a Enrique para ella sola. Víctor le da un beso en los labios a Mercedes:
--hola, mi amor...
Ella no responde a ese beso. No le gusta que la besa delante de Enrique pero le ilusiona pensar que sienta celos pero a Enrique le da igual porque no tiene ningún interés en esa mujer que no sea el más estricto sexo. Se queda en boxers ante ella. Le gusta provocarla, que lo vea desnudo. A Mercedes se le abren los ojos como platos, Víctor se le adelante. Se quita la ropa en cuestión de segundos y se tira encima de Mercedes. Los dos caen en la cama. María entre en ese momento y enojada dice:
--¡¡podían apagar la luz para hacer sus cochinadas...¡
Mercedes no soporta las caricias de Víctor pero sabe perfectamente que Víctor es lo que le garantiza su estancia en ese cuarto. Logra zafarse de él sin que se le note mucho. Víctor tumbado en la cama y mostrando su cuerpo desnudo dice:
--no son cochinadas... Hacemos sexo como tú y Enrique ...
--que asqueroso... ¡¡y tápate¡
María está muy enojada. Se siente muy incómoda. Siente un gran desprecio hacia Víctor, hacia Mercedes. Sólo aguanta por él, por amor a él. Enrique es muy dulce con María::
--venga chiquita... deja en paz a la parejita...
Y la besa. A Mercedes le duele ver lo cariñoso que es Enrique con su novia. Él la lleva en la cama, María estira el brazo para apagar la luz. Y luego comienza el espectáculo de los jadeos. A María le da mucha vergüenza.
--contrólate ¿no? --le susurra.
Él se mueve en ella con mucha delicadeza y pasión. Deja la lujuria, sus perversas pasiones y fantasías las reserva para Mercedes. Sí sabe tragarse su placer pero le excita que Mercedes le oiga haciendo el amor con Maria:
--es que te amo tanto... No puede controlarme... Te amo... te amo...
Enrique habla en voz alta, quiere que Mercedes le oiga. Le pone muy cachondo pensar que pese a saber que ama a su novia y a que disfruta en la cama con ella en un rato más Mercedes será su esclava sexual. Enrique no se da cuenta que Mercedes está sufriendo. Sus ojos se llenan de lágrimas. Además tiene a Víctor que no hace más que querer hacer el amor con ella.
--hoy no... ¡déjame, me duele la cabeza...¡
y él sigue insistiendo:
--¿y cuando entonces?
--No sé... No sé...
Mercedes sale de la cama, Víctor muy molesto dice:
--me estoy cansado... No sé cuanto tiempo podré soportar esto...
Mercedes sale del cuarto. Víctor la sigue.
--espera...
Mercedes lo mira con fastidia. Teme que no la deje sola y fastidie su esperado encuentro con su amado Enrique .
--¿¿qué quieres?
--¿porqué me tratas así?
Mercedes resopla. Piensa bien lo que le va a contestar:
--porque me estoy enamorando de ti y me da miedo pensar que tú solo me quieres para sexo, que después no querrás saber de mí...
A Víctor le impactan mucho las palabras de Mercedes. Causan el efecto que esperaba la chica. Víctor vuelve al cuarto. Mercedes se encierra en el baño. Llora llena de celos porque aunque tiene el cuerpo de Enrique su amor es para María.
--¡¡entupida... la odio...¡
Siente un gran rencor hacia María. Trata de calmarse. Cierra los ojos y piensa en los momentos que ha vivido con él. Se estremece al recordar. Se siente más tranquila:
--sé paciente... todo está saliendo muy bien... Has sido suya... Es el hombre de tu vida, todos tus sueños se harán realidad pero tienes que ir poco a poco...
Enrique entra en ese momento. Le sorprende verla llorosa.
--te ocurre algo?
Mercedes lo mira con ganas de decirle que lo ama, que lo ama desde hace mucho.

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