jueves, 18 de marzo de 2010

capitulo 27




Maria se queda de piedra cuando ve a Mercedes en la cocina. Se pone como loca.
--¿¿que haces tú aquí?
Mercedes se siente ganadora:
--he venido a quedarme... ¿no te dijeron? --dice con ironía.
--¡¡eso no puede ser... Enrique no te lo va a permitir...¡¡
Mercedes no se quiere pelear con ella. No quiere cometer el mismo error del pasado.
--ahora la que vas a salir eres tú...
María rabiando a buscar a su novio.
--¡¡Enrique ... Enrique ...¡
Desde abajo de las escaleras, Germán le hace señas a la chica:
--no grites... vas a despertar a mi sobrina...
Maria va bajando las escaleras. Se queda helada al ver a su novio con una bebita en brazos. Enrique la mira con cara de circunstancias.
--¿¡qué es esto?¡ --dice Maria.
Germán le va haciendo gestos de nuevo a María para que baje el tono mientras le dice:
--Es la hija de Enrique y Mercedes...
María se ha quedado en shock. Mercedes está detrás de María con una sonrisa, radiante y con el biberón. A Mercedes le emociona ver a su amado con la bebita. Enrique enseguida le da a la niña y Mercedes le da el biberón ante la mirada emocionada de Germán. María se va llorando. Enrique se va detrás de ella. Aunque a Mercedes le da rabia, Germán la calma:
--esa niña se va... cuando acabes de dar el biberón de la bebita te instalas en el cuarto... --dice él mirando las dos bolsas que trajo la mujer.
María saca su maleta. Enrique se acerca a ella.
--Te vas?
Pero a diferencia de la otra vez María lo ve tranquilo. En realidad Enrique ya no tiene interés en que María se quede.
--¿tengo otra opción?
Maria hace la maleta y le duele que Enrique pase de ella.
--si necesitas algo... ya sabes donde estoy --le dice con indiferencia.
Muy dolida Maria dice:
--finalmente ella ganó... Me dejas por ella...
--Eres tú la que te vas.
María tiene esperanzas que él no la deje ir:
--¿quieres que me quede?
Él no dice nada y ella se da cuenta que ya no tiene sentido que se quede con ella.
--la culpa es mía... siempre supe que no me quieres pero yo me quise aferrar a una mentira...
María se va llorosa. Enrique se queda sentado en la cama muy aturdido. Víctor se acerca a él.
--¿y ahora?¿qué le pasó a María?
Enrique resopla:
--Mercedes se está instalando en la casa... tiene una hija... dice que mía...
Víctor se lleva las manos a la cabeza. En ese momento lo único que le importa es que por suerte él no se acostó con ella. Él rencor con su amigo se acabó. Le pone las manos en los hombros muy fraternalmente:
--¿y qué vas a hacer?
Enrique lo mira confundido. Mueve los hombros en señal que no tiene ni idea.

Enrique se queda un buen rato en el cuarto. Cuando sale ya Mercedes está ocupando el cuarto que fuera de Manuela. Tiene hasta una cuna que uno de los ocupantes de la casa ha encontrado en el contenedor de basura más próximo. Germán mira a la bebita hechizado.
--es idéntica a la abuela... No hay duda que es nuestra sangre.,.. --dice Germán.
Enrique se queda en la puerta. No se atreve a entrar. Le tranquiliza la seguridad de su primo pero por otro lado le asusta que efectivamente esa bebita sea suya. Mercedes está feliz. Está de nuevo en esa casa y ahora como madre de la hija de Enrique. Le da pena ver a Germán con su hija sintiendo que es suya pero sin saber. No quiere sentir culpa. Mira a Germán, a la pequeña.
--Olivia olvidará... podrá tener más hijos... --dice Mercedes para sí-- Yo no...
Siente que esa niña es un regalo del cielo y que es su pasaporte a la felicidad con Enrique :
--el cielo está de mi lado, por eso todo me salió tan bien --va pensando..
Mercedes piensa en el deseo de Manuela de tener bisnietos de ella y Enrique .
--me la mandó ella... ella vela por mi desde el cielo...
Germán no saldría de ese cuarto.
--¿no tienes hambre?
--No, no... Estoy cansada...
--bueno... yo veré donde me acuesto...
Germán le da un beso en la mejilla. Besa a la pequeña y se va. Enrique no tarda en entrar. Mira a Mercedes con cierta timidez. Está nerviosa. Mercedes lo mira con intensidad.
--y ahora tú?
--María me dejó... soy solo para ti...
Enrique sonríe pícaro. Mercedes siente ganas de gritar lo feliz que es. Quiere jugar bien sus cartas.
--No te exijo nada... Ni que reconozcas a mi hija... sólo un hueco en su vida...
Eso lo tranquiliza a él.
--estoy contigo... No te prometo nada...
Mercedes tiene ganas de besarlo. De abrazarlo pero quiere esperar a ver que hace él. Enrique ve en la mesita de noche la foto que su abuela guardaba con tanto cariño:
--y esa foto...?
--me la dio tu abuela...
--ella supo de tu hija...?
--no, no tuvo tiempo pero habría sido muy feliz.
--no lo dudo.
Enrique se empieza a desnudar ante la atenta mirada de Mercedes. La mira excitada y finalmente dice:
--te he echado de menos...
Mercedes se funde en sus brazos:
--te amo... te amo...
Hacen el amor con calma, en silencio. Luego lo tiene toda la noche para él. Apoya su cabeza en el pecho de él. Su sueño se ha hecho realidad.
--soy tan feliz... soy tan feliz...
A Enrique le gusta la dependencia que Mercedes siente por él, lo gusta sentirse tan amado.

3 meses después... Germán y Víctor están en boxers. Desde que comparten cuarto los dos se llevan mejor. Carlos está contento porque Jordi ha ido a verlo. De vez en cuando acude a la casa para divertirse un rato. Germán y Víctor se miran con complicidad mientras los dos amantes se desnudan.
--tu amigo sí que tiene suerte... él siempre tiene algo para comer porque lo que es tú y yo --dice Víctor con ironía.
Germán sonríe. Carlos y Jordi se van besando y cayendo en la cama. Germán apaga la luz y cada uno se retira en su cama.

Al día siguiente. Los chicos se están duchando juntos. Carlos, Jordi, Germán, Víctor y Enrique . Los cinco desnudos compartiendo ducha y bromas. Los chicos van saliendo en boxers. Justo en la puerta del baño Jordi se encuentra con Mercedes que va con el biberón.
--¿¿Emilio? ¿¿qué haces aquí?
Mercedes mira a Jordi. Siente que su felicidad se ha hecho añicos.
--No sé de que me habla... --Mercedes temblando.
Mercedes se va a ir al cuarto pero Jordi no la deje ir. Le duele verla convertida en mujer.
--Así que finalmente te operaste... Eres una mujer como siempre quisiste...
A Mercedes le duele la mirada de horror de Enrique .




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