jueves, 18 de marzo de 2010

capitulo 3




Jordi está durmiendo sobre la cama, Emilio sentado a su lado Se siente feliz de amarlo, de estar a su lado pero no es feliz al 100 por 100.
--sería tan bello amarte como mujer completa --dice con deseo y amargura.
Lo ama a él y además se siente muy atraída hacia él. Lo abraza.
--no me dejes nunca... no me dejes nunca... Cambié mi vida por ti... Me muero si me dejas...
Se deja llevar por la pasión. Lo abraza y lo besa en los labios. Jordi se despierta algo aturdido.
--Hey que pasó?
Emilio le sonríe:
--te quedaste dormido... siempre te duermes después de hacer el amor...
--¿y tú que hacías? --pregunta él amoroso.
Emilio le acaricia el pelo:
--te miraba... nunca me canso de mirarte... te amo...
Él sonríe con orgullo. La besa.
--así me gusta, que me ames tanto y hagas lo que conviene para nuestra relación...
--Te juro que no volveré a poner en riesgo nuestro amor...
--así me gusta...
Jordi se levanta de la cama ante la atenta mirada de su amada Emilio. Le gusta verlo desnudo. Le gusta verlo en boxers. Está muy bien dotado y queda muy sexy. Se coloca bien el bóxers. A Emilio le enloquece ver como se le mueve aquello. Está loca por él. Por él daría la vida. No está arrepentida de haberlo dejado todo por él. Lo haría una y otra vez.
--el amor merece todos los sacrificios --piensa mientras mira a su pareja con deseo.
--¿qué hora es?
Emilio le muestra el reloj.
--¡¡voy a hacer tarde...¡ ¡he quedado con un amigo, tiene problemas y me lo voy a llevar a trabajar conmigo...¡ --dice Jordi mientras se viste de prisa.
--Yo también necesito trabajo ¿porqué no me llevas a mí?
--Con mi sueldo nos alcanza y además tú eres demasiado blando para ese trabajo...
--me gustaría estar todo el día contigo --dice ella con celos.
Jordi le sonríe. La besa.
--no te me pongas celoso que mi amigo es hetero... En todo caso yo sólo tengo ojos para ti y mientras no estropees tus las cosas con ya sabes --le da patadas al vestido roto que quedó en el piso-- seguiremos juntos.
Emilio está dispuesto a todo por el amor de ese hombre. Lo abraza con desesperación.
--de mí no tendrás queja...
Jordi la besa. Se pone los pantalones rápido.
--búscame una camisa limpia... estoy apurado...
--¿no vas a comer los dulces que trajiste?
--cómetelos tú... además ya estarán fríos...
Jordi se viste a toda prisa.
--tira esta basura... no quiero verlo cuando vuelva --dice molesto sobre el vestido.
Emilio le asegura que lo hará. Jordi la besa con rapidez y se va. Ya a solas Emilio mira el vestido que tanto le gusta roto. La peluca. LLora con frustración. Se aferra con deseo a esas sábanas que huelen al hombre que ama, al hombre que desea y no quiere perder.
--Jordi es más importante que nada...
Así que decidida mete todas las cosas que aún le quedaban de mujer en una bolsa de basura. No quiere llorar.
--Merece la pena... Por Jordi todo merece la pena...

Por su lado, Enrique le está dando el desayuno a su abuela pero la mujer no quiere comer.
--No me hagas esto, abuela. Germán va a decir que no te cuido bien...
--soy una carga para vosotros... a ver si me muero... --llora ella.
--no digas eso...
--sí, sí... no sé para que me quedé aquí... mis dos hijas muertas... Yo no sirvo para nada... estoy sola... --dice llorando.
--no estás sola... tienes a tus dos nietos... ¿es que no es suficiente para ti?
--pero esta casa es para la gente joven... ¿¿qué hace una vieja como yo aquí?
--Germán te buscará otra casa...
--Germán... --dice la anciana con tristeza.
Doña Manuela no dice nada pero no se fía de su nieto mayor. No es bueno para los negocios. Él perdió todo el dinero que dejó su esposo y aunque nunca se lo reprocharía no se fía que él pueda hacer nada para mejor la situación.
--y si no lo logra... Aquí estás bien...
--pero esta casa... ¿no es de nadie no?
--Es de todos... Ahora es nuestra...
--pero no nos va a echar...? el alcalde no dice nada?
Enrique acaricia a su abuela:
--el alcalde tiene demasiado trabajo gastando el dinero que nos roba para preocuparse de nosotros...
--pero la policía... ¿no nos puede echar? ¿y qué haremos entonces?
--en esta ciudad lo que sobran son casas vacías así que no te preocupes... una casa dónde vivir no te faltará...
--con mi Ernesto tampoco me faltaría nada...
--ya te irás con el abuelo cuando sea la hora... de momento disfruta de tus nietos, de todos los que te queremos que somos muchos... --le dice con cariño-- en esta casa todos te quieren mucho.


Germán está esperando a alguien en una cafetería. Se levanta cuando ve llegar a Jordi con prisa.
--perdona tío pero es que se me ha hecho tarde... me quedé dormido...
Los dos amigos se abrazan. Es por iniciativa de Jordi. A Germán no le hace mucha gracia que su amigo sea gay pero nunca lo hubiera imaginado de él y se conocen desde niños. Además ahora es el único que lo puede ayudar.
--¿y crees que te pueda servir de algo?
--si claro, yo tengo mucho trabajo y necesito en ayudante pero no cobrarías mucho...
--No me ha salido nada más y yo necesito un empleo, aunque lo que me interesa es poder ponerle una casa a mi abuela... No soporto tener que vivir en esa pocilga...
--A las mujeres les fascinan los fontaneros... a mí alguna me ha hecho propuestas deshonestas... incluso me han ofrecido dinero... Yo creo que si fuera hetero me abría hecho de oro...
A Germán los ojos le brillan:
--¿en serio crees que yo podría conseguir dinero?
--sí, yo creo que podrías lograr que alguna vieja rica se encaprichara de ti y te diera muchos caprichos aunque quien sabe, a lo mejor das tu buen braguetazo... Precisamente hoy tengo que ir a casa de una chica de nuestra edad... Dicen que es tan bella como rica y que no sabe que hacer con su vida... ¿te imaginas que ella se enamora de ti?
Germán sólo piensa que así podría darle a su abuela una vida mejor.
--¡¡sería mi salvación... sería mi salvación...¡
--¿¿y entonces?
--vamos...
Los dos amigos chocan sus manos.

Más tarde, Emilio aprovecha la hora de la comida y que está solo para ir al supermercado. Así no encuentra tanta gente. Justo por el lado contrario ve un grupo de oKupas. Todos llevan carros de esos de supermercado tomados sin permiso y llenos de cosas que han ido recogiendo de la basura y que les puede servir para su casa. En un primer momento ella siente rechazo.
--gentuza... ¿es que se creen que pueden hacer lo que les dé la gana? Si almenos luego devolvieran el carro pero así está la calle llena de ellos...
Uno de los okupas que lleva los carros es Víctor. Alaska está con él. Un poco separados del grupo y en primer lugar está María con Enrique . Éste lleva dos perros grandes. Maria lleva el carro. Está discutiendo con él. Enrique pasa por el lado de Emilio. Enrique ni se fija en él pero Emilio se estremece, queda hechizado por la belleza del guapísimo okupa.

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