jueves, 18 de marzo de 2010

capitulo 7



Germán ha llamado a Jordi para verlo en la mañana. En realidad Jordi tenía muchas ganas de verlo. Emilio agradece que no se quede para desayunar porque aunque ella misma se repite que es una locura, que es imposible que lo vuelva a ver no puede sacarse de la cabeza a ese desconocido que la tiene loca, a Enrique .

Emilio se llega hasta la plaza del Ayuntamiento. Dónde lo vio por segunda y última vez. Aunque no tiene esperanzas de verlo algo dentro de ella la empuja a buscarlo. Siente que está al borde de un infarto.
--¡¡es imposible...¡ ¡¡es imposible...¡
El corazón de Emilio late con más fuerza que nunca. La mujer está muy emocionada. Saltaría de una pata si no tuviera miedo a ser indiscreta.
--¡¡es él... es él...¡
Enrique va hacia ella con sus dos perros. Emilio se estremece. Está loca por él. Pasan el uno al lado del otro a Emilio le vuelve loca el culito de Enrique . Los pantalones son anchos y no se le marcan mucho trasero pero se nota que tiene un muy buen culo... Emilio está temblando de deseo.
--daría mi vida por hacerle el amor...
Mira a Enrique con cara de depravada... Por unos segundos tiene el trasero de él a tocar de su mano, podría pellizcarlo... Enrique es muy atractivo. Eso no se le puede negar. Emilio nunca lo tuvo tan de cerca. Le ve el rostro, esos ojos tan intensos que la penetran. Sin afeitar, greñudo. Llena una camiseta muy estrecha que le marca los pezones, la barriguita...
--¡¡me muero.... me muero¡¡ --piensa Emilio con deseo.
Enrique se para justo delante de Emilio del que ni se fija. Carlos se está acercando a él. Enrique le habla con mucho cariño, es muy simpático con él. A Emilio le encanta la ternura del chico. Es la primera vez que oye su voz y le cala. Es la primera vez que ve un poco como es Enrique en la realidad y le gusta mucho.
--Me tienes que hacer un favor --le dice Enrique a Carlos poniéndole la mano en el pecho muy fraternalmente.
Carlos lo mira con deseo:
--Yo te hago los favores que quieras, Enrique ...
El nombre de él martillea en la mente de Emilio:
--Enrique , Enrique ... Enrique ... --repite sin cesar.
Ese chico que tanto le gusta ya tiene nombre.
--no ese clase de favor... --dice Enrique muy amable-- ¿me acompañas?
Los dos chicos se van juntos...
--¿entre ellos habrá algo? --se pregunta Emilio para sí.
Ella misma se responde:
--No, no puede ser...
Emilio ve a Enrique demasiado arriba para que pueda sentir algo por él:
--No tendría tanta suerte...
Piensa en Jordi:
--él también es muy atractivo y se enamoró de mí.
Piensa en Enrique , en cuando lo vio con Maria:
--¿y si no era su novia?
Emilio llega a su casa muy excitada. Su imaginación vuela. Susurra una y otra vez el nombre de Enrique , se imagina tantas cosas que haría con él.
--¿pero y Jordi?¿qué hago con él?
Emilio se aconseja así mismo prudencia:
--A Enrique le pueden no gustar los hombres... ¡¡lo acabo de conocer...¡ ¡¡no, no puedo dejar a Jordi, al hombre que le he dado todo por una tontería...¡
Luego sonríe enamoriscada:
--bueno, almenos hasta que esté seguro...

Jordi y Germán hablan muy animadamente en la cafetería que suelen frecuentar.
--¡¡eres mi héroe...¡ ¡¡te tranzaste a la millonaria...¡ ¡¡tu vida va a cambiar...¡
Germán está incrédulo. No puede creer que la cosa le sean tal fáciles.
--yo no creo que me vuelva a llamar...
--¿tan flojo eres en la cama? --dice Jordi riendo.
--No es eso --dice Germán con una sonrisa-- es que no sé... estaba como aturdida después... Fue muy fría después de hacer el amor...
Jordi trata de darle ánimos:
--tienes que tener más fe en ti mismo... --dice dándole una palmada en el hombre.
--seguro que solo busca consolarse gratis... tomarme como a un prostituto...
--bueno en todo caso te has dado el gusto y te sirve para experiencia... tampoco te iba a salir bien a la primera...
Germán está algo triste.
--¿¿qué te pasa? ¿es que te gustó la millonaria? --Jordi riendo.
--No es eso... Es que ya me había llenado la cabeza de ideas... Tiene un departamento muy bonito... Mi abuela sería tan feliz en ese lugar...
Jordi le pone la mano en los hombros con el cariño de casi un hermano:
--te pidió tu número de celular?
--No pero yo se lo di igual...
Jordi le vuelve a dar una palmada en el hombro:
--¡¡así me gusta...¡ ¡¡así me gusta...¡
Los interrumpe el ruido del celular de Germán. Jordi reconoce el número.
--¡¡es ella...¡ ¡¡es ella...¡
Germán se pone muy nervioso:
--¿en serio?¿estás seguro?
El teléfono suena y suena.
--¡¡toma la llamada que la vas a perder...¡
Germán contesta ansioso:
--¡¡Olivia¡
Jordi lo mira con cara que ha metido la pata. No es conveniente que Olivia se dé cuenta que los dos amigos están hablando de ella, que están tan en contacto.
--¿¿como sabes que era yo? No te di mi número...
Germán se queda pensativo luego dice:
--telepatía...
Jordi alza el dedo como diciendo muy bien.
--Me gustaría hablar contigo... --Olivia.
Olivia está muy seca, quedan para una cita. Jordi está muy a la expectativa:
--como te fue?
--No sé... --dice Germán.
--como que no?
Germán está muy nervioso ¿y si se le da? La posibilidad de sacar a su abuela de la casa okupa lo llena de dicha.

Enrique y Carlos están juntos.
--le quiero comprar a María un regalo pero es que no tengo ni idea...
--pues yo menos... te la tiras tú no yo --dice Carlos riendo.
--No hablas así que como ella se entere --dice divertido Enrique .
--si me has pedido que vinieras para eso...
--No, además quiero que me aguantes a los perros...
Los dos muchachos dan vueltas por el centro de la ciudad pero no tienen ni idea de que comprarle y menos sin gastarse mucho dinero.
--pues cómprale flores --dice Carlos.
--pues sí...¿no?
Enrique llega a la casa con un ramo de flores. María está cuidando a la abuela, recibe con emoción las flores.
--mi amor... ¡que feliz soy...¡
Enrique la abraza con cariño.
--María es muy buena chica... espero que hagas caso a esta vieja y no te la dejes perder --dice Manuela.
Enrique sonríe seductor, María mira a Enrique enamorada:
--te amo, te amo...
A Enrique le encanta que lo quieran aunque él no la corresponda con el mismo amor.

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